Los Cien primeros años del Patronato Español

     A  fines  de  1913,  como  el  espacio  de  la  casa de la calle Carlos Calvo resultaba muy reducido, el Intendente  de  Buenos  Aires puso a disposición del Patronato, en alquiler, una de las casas de propiedad municipal en la calle Córdoba 1558, edificio que existe en la actualidad.

            El amplio solar ocupado hoy por el Patronato Español es el resultado de seis adquisiciones: tres casas   y  tres  terrenos.   En  1919  se  ofreció  al  Patronato  un  edificio  que  abarcaba  4  lotes  donde funcionaba  el  Asilo  de  Ancianos  Santa  Celina  en  Federico  Lacroze  2912,  esquina Conesa, que fue comprado. Por otra parte, sobre Federico Lacroze había un terreno lindero y para reunir el importe de su compra la señora María Barés de Escasany propuso dividir el terreno en varas cuadradas e invitar a todos  los  españoles  conocidos  para  que se suscribieran a las varas que quisieran. Y se logró vender hasta la última vara.  En  ese terreno se construyó la Capilla. En noviembre de 1920 se adquirieron dos casas linderas: una sobre Federico Lacroze 2952 y otra sobre Conesa 652.

     En 1912, Don Félix Ortiz y San Pelayo, decidió crear una institución que protegiera a las jóvenes españolas que llegaban  como  inmigrantes al puerto de Buenos Aires proporcionándoles, además de asilo,  un  determinado  grado  de  instrucción  y  capacitación  laboral.  Fueron  entonces  convocadas numerosas señoras de la colectividad española que se ocuparían de ir al  puerto cada vez que llegaba un  barco  de  España.  Así  nació  el  Patronato  Español.  La  Primera  presidente  fue  la señora Isabel Briones  de  Sáenz  y  su  primera  sede  Carlos Calvo 2230 de esta ciudad; el alquiler fue costeado por D.  Manuel  Quemada  hasta   que  la  Institución   tuvo  su  propia   sede.    Las  Hermanas  Carmelitas Misioneras  aceptaron  hacerse  cargo  del  gobierno de la casa y fueron las abnegadas colaboradoras del   Patronato  Español   durante   sesenta  años,  hasta  1972,  en  que  tuvieron  que  retirarse  de  la Institución por el escaso número de religiosas disponibles.

     Simultáneamente  se  hicieron  reformas  en las tres casas. En 1922 se compraron los dos últimos lotes sobre Federico Lacroze 2972 hacia la calle Zapiola.

     Es  de señalar que detrás de cada una de estas adquisiciones se adivina el empuje de quienes tenían el propósito de hacer de crecer esta  Obra  de  bien  sin  fines  de  lucro.  Una  muestra  de  ello  fue  la  adquisición  de cinco casas desocupadas que, luego de ponerlas en condiciones fueron ofrecidas como premios de rifas.

     Además  de  numerosos  legados  e  importantes  donaciones,  que  pusieron  de  manifiesto la unánime aprobación que inspiraba y merecía esta Obra, se realizaron numerosos actos benéficos con muy buenos resultados económicos.

     Fue  así,  que  siguiendo  un  orden cronológico, después de demoler la casa de Federico Lacroze 2952, se continuó la ampliación del edificio y el 23 de septiembre de 1934 el Arzobispo de Buenos Aires bendijo el nuevo pabellón, amueblado y con calefacción central.        

     Posteriormente  la  piqueta  cayó sobre las otras antiguas edificaciones de Federico Lacroze 2912 y Conesa 652, y desde 1938 se luce el actual edificio del Patronato Español.

     Siempre  estuvo  presente en la Comisión de Señoras la posibilidad de contar con una Colonia Hogar  de  Varones  para  los  niños que debían abandonar la casa a los diez años. Hubo numerosos donativos y en 1945, en un gesto de gran generosidad, el ingeniero Pedro H. Llorente y su esposa Da. Marina  Mouriño  de  Llorente  donaron  15  hectáreas  de  terreno  en Isidro Casanova, partido de La Matanza.  Se  encomendó la construcción del edificio de dos plantas sobre una superficie de 60m. de frente  por  11  metros  de  fondo, con  una  capilla.  En 1959,  cuando  la  edificación del "Instituto de Varones  Menores  Nuestra  Señora  del  Pilar"  estuvo  terminada,  no pudo  habilitarse  por  falta de medios.  Se  celebró  entonces  un  convenio   por   diez  años   con  el  Consejo  Nacional  del  Menor; posteriormente se firmó otro contrato por diez años con la Municipalidad de la Matanza.

     La Congregación Salesiana  que  desde hacía tiempo realizaba un activo apostolado en la zona pidió  al  Patronato  la  donación  de  parte  del  terreno  de su propiedad; en 1981 se le cedieron tres hectáreas  de  tierra.  En  ese  mismo  año  se  vendieron dos hectáreas para la construcción de casas económicas para los erradicados de un barrio de emergencia.  En  todos  estos  numerosos trámites   burocráticos   y  de  subdivisión  de  planos  intervinieron   el  Ing.  Enrique  Otamendi,   el 

asesor Dr. Jaime Peña y la señora Mercedes Muro de Nadal de Avogadro, secretaria entonces de la Institución.

     Posteriormente se vendieron siete hectáreas más a una firma inmobiliaria y las hectáreas restantes se cedieron en comodato por quince años  a  los  Salesianos, hasta que en diciembre de 2000 se vendieron a la misma congregación religiosa con la eficiente intervención del asesor del Patronato Español, D. Alfredo Boly.

     Al  mismo  tiempo  que  van  pasando  estos  años se notan cambios que alteran la finalidad que tenía el Patronato en el momento de su fundación. Ya no sólo se atiende a la situación de las jóvenes inmigrantes, sino también a la educación de los huérfanos españoles.

     El Patronato Español realizó siempre una  muy importante obra social: internaba a los niños y a las jóvenes inmigrantes en los hospitales cuando lo necesitaban, los iba a visitar, costeaba sepelios, facilitaba pasajes, ayudaba a la obtención de trabajo.

     El  Patronato  había  comenzado  en 1926 con un colegio que impartía enseñanza hasta 4° grado; cuando los varones cumplían diez años eran  becados  por  la  misma  Institución  como  alumnos  en  los  colegios  maristas  de  pupilos  o  en el colegio salesiano León XIII. En 1935 se completó  el  ciclo  primario  y  se  abrió  una  sala  de Jardín de Infantes a cargo de una religiosa, con niños externos que pagaban una pequeña cuota. Se suceden las presidencias, las donaciones, los legados y siempre continúa la obra de protección y educadora del Patronato Español.

     En  1973  la  señora  Georgina  Varela  de  Alvarez  Quirós  sucede  a  la  señora  Marina  Mouriño  de  Llorente  y  fue el primer año que la Institución  funcionó  sin  las  religiosas  carmelitas.  En este mismo año 1973 el colegio "Patronato Español", que en 1997 cambia el nombre por "Instituto  Español  Virgen  del  Pilar",  añade  el  ciclo  secundario.    Durante  la  presidencia  de  la  señora  de Alvarez Quirós  con  la  eficiente intervención de las señoras Raquel Gregorio de Sánchez y de Carmen Carreras Presas de la Comisión de Fiestas, se realizaron numerosos actos benéficos: conferencias, torneos de bridge y de canasta, desfiles de modelos, sucesivas "jamonadas" en la Embajada de España, cena y baile en el  Hostal  del  Lago,  rifas  de  pasajes  a  Madrid  y  las  tradicionales  "paellas" anuales  que  continúan  actualmente.  Se  recibieron  legados  y donaciones  de  dinero,  pero  a  partir  de  1994  el  Patronato  empezó a  tener su situación económica comprometida, ya que los fondos de la Institución   se   fueron   reduciendo  debido  a  necesidades presupuestarias,  porque  los  ingresos  permanentes no cubrían los gastos y hubo egresos  importantes  de  capital.  Estos  egresos  se debieron  especialmente  a  la  pérdida  de  una  serie de juicios laborales ocasionados por medidas  ilegales  e  inconsultas  tomadas por  la  Rectora  y  Administradora  del  Hogar  de  ese  entonces,  con  el personal docente sin que la Comisión Directiva y que el contador se enteraran. Todos los juicios, lamentablemente se perdieron.

     En  1995,  después de veintidós años de regir la Institución la señora de Quirós, la sucede Da. Marina Llorente de Fernández Lalanne, hija y  nieta  de  presidentes  del  Patronato  Español.  Los  problemas  económicos  siguieron  persistiendo  por  muchas  y diferentes razones, pero fundamentalmente  a  causa  de  defectuosas  liquidaciones de sueldos y de cuentas efectuadas por la persona que tuvo bajo su control todo el manejo de la Institución durante muchos años y que fueron denunciadas por el contador al que no le daban acceso para su control.

     Finalmente  después  de  una  serie  de  problemas  que  provocó  esta  Rectora  y  Administradora del  Hogar, no hubo más remedio que despedirla  con  causa, en septiembre de 1988, lo que originó por parte de ella un juicio laboral al Patronato Español.  Por su parte el Patronato le  inició  un  juicio  penal  para  el  que  la  Lic. Diana de Bianchini trabajó con los abogados, doctores Neira y Gerome en la recopilación de once páginas con nuevos testimonios. El juicio se perdió, lamentablemente.

     El  asesor  Dr.  Jaime  Peña  hizo  el  seguimiento  de  la  contabilidad  del Patronato y con los demás asesores participó activamente en la discusión de los problemas y en la programación de posibles soluciones.  Es  importante  señalar la colaboración eficiente y desinteresada de la Lic. Diana P. de Bianchini, quien al margen  de  sus  funciones  como rectora puso a disposición del Patronato su preparación profesional y llevó desinteresadamente la administración de la Institución.  Hizo  un  estudio  detallado  del presupuesto  del  año  2000; comprobó que el nivel de gastos era muy alto y propuso una serie de medidas de  ajuste  que  fueron llevadas a cabo. Hay que recordar que las entradas económicas del Patronato, sólo cubren en parte,  los  gastos de mantenimiento y siempre se acudió  al  fondo patrimonial cada vez más reducido.  La  Comisión Directiva para equilibrar la situación económica, decidió vender en el año 2000 los departamentos de la calle Carlos Gardel. Encargó su venta al asesor  D.  Alfredo  Boly   quien,  como  siempre, actuó   muy   acertadamente   y   con  total desinterés.   El  16  de  diciembre  de  2001  falleció inesperadamente la señora Marina Llorente de Fernández Lalanne y le sucedió la Vicepresidente 1a, Isabel Saénz Briones de White.

     Para  generar  otra  fuente  de  recursos, la Rectora acordó con el Arq. Martín Gatica el alquiler del Hall de Entrada y el Salón de Actos del edificio del Patronato, para la instalación de una feria de antigüedades,  la "Feria de Ayer y de Hoy", nombre sugerido por la señora Isabel Pérez de Mayoral y que funcionó dos años.

     La Lic. Bianchini  propuso  y gestionó la creación de un Instituto de Nivel Terciario que otorgara el título de Técnico Superior en Dirección y Administración de Empresas,  en  las  ramas  de  Turismo,  Hospitalaria y Hotelera con desempeño "ad honorem" de la Rectoría y el cuerpo de profesores. En el mismo año 2003 comenzó a funcionar, pero no pudo continuar por falta de habilitación del edificio.

     En  marzo  de  2003, la Presidente, señora de White, expuso la necesidad de una reunión con los asesores del Patronato para exponerles la  situación  económica  de  la  Institución,  reflejo de la situación económica del país y solicitar su consejo y colaboración para implementar un plan  de  acción  y  evitar  el cierre del colegio. Se propusieron muchas y diferentes probables soluciones y el asesor Jaime Peña aconsejó buscar asesores   externos  a  la  Institución.   La  Lic. Bianchini  sugirió  al   Dr.  Norberto  Baloira,  abogado, especialista  en  temas  de  educación y en administración de colegios, a quien posteriormente la Comisión Directiva lo convocó.

     El  Dr.  Baloita  después  de  haber  examinado  los  libros  contables  y  de  actas del Patronato Español, presentó su informe, comunicó a grandes  rasgos  los  detalles  de  su futura gestión, afrontó el desafío de tratar de sanear la economía de la Institución y convocó a la Dra. Lilian Suffert  Nogueira  para  hacerse  cargo  de  la  Contaduría. Se logró en poco tiempo una notable disminución de los gastos y un mes después se logró  pagar  el  medio  aguinaldo  y  el  incentivo  docente  que se debía al personal sin aporte estatal. Durante sus gestiones desarrollaron una prolija labor que ayudó no sólo  a  ordenar  el  ámbito de la administración, sino también a corregir anteriores falencias excediendo sus propias obligaciones. Una reflexión aparte merece  la  actitud  solidaria de la Dra. Lilian Suffert Nogueira, que sin medir tiempo ni esfuerzos, aplicó toda su  capacidad  profesional  en  las  múltiples  y  difíciles  situaciones  de carácter administrativo, de manejo de la economía, de la relación con el personal y las familias de los alumnos que así lo requiere la conducción del patronato.

     En  esta  difícil  instancia  fue de vital importancia la colaboración que brindó y aún brinda, la Prof. Elsa Insogna coordinando cada una de las tareas emprendidas.  Su  gran  experiencia  en  gestión  empresarial, sumada al cariño por la Institución en la que trabaja desde hace tantos años en forma desinteresada, permitió la recuperación de la Asociación en completa armonía.

     En  mayo  de  2005  la  señora  Ana María Ruíz Antelo, esposa del Embajador de España, visitó el Patronato acompañada por un grupo de esposas  de  diplomáticos  españoles  y comunicó quese estaba formando un Comité de Voluntariado de la Embajada de España, para ayudar a las  instituciones  benéficas  españolas  de  la  República  Argentina.  Enterada  de  la  necesidad  del  Patronato de la construcción de dos baños contiguos al salón de actos para así poder alquilarlo para eventos, las señoras del Comité del Voluntariado decidieron colaborar. La señora Ruiz Antelo propuso la realización de un acto benéfico en la Embajada y pidió se le enviaran detalles de la construcción a realizar, los presupuestos y los planos correspondientes. Se le encargó la obra al arquitecto Martín Gatica quien hizo un severo ajuste de sus honorarios como contribución a la Obra del Patronato Español.

     El  Comité  del  Voluntariado  organizó  un  té  en  la  Cancillería  de  la  Embajada  de  España  el  9  de  noviembre  de 2006; la esposa del embajador se ocupó de las rifas y en diciembre de ese mismo año se cubrió la suma íntegra que requirió la obra terminada.

     En  2007,  cuando llegó la sentencia definitiva del juicio entablado contra la Asociación Civil Patronato Español, se puso en venta el último bien  rentable  de  la  Institución,  la  propiedad  de  la  calle Olleros 2945 - 2949  compuesta  por  dos  unidades  habitacionales. Hubo  diversas propuestas  y  finalmente  se decidió por la mejor oferta, la del Arq. Francisco P. Kocourek, con la muy eficiente intervención del asesor notarial, D. Sergio González Pagliere.

            En  diciembre  de  2009 la señora Inés Orfila de Boly, sucedió a la señora de White y en este cargo continúa hasta la actualidad. La señora de Bolu es nieta de Da. Presentación Ortiz de Bayona, presidente del Patronato Español durante diecisiete años.

     Como  nota  muy  importante  en  este período hay que destacar la actitud generosa y desinteresada del Embajador de España, D. Rafael Estrella  y  de su esposa Da. María Enriqueta Cózar,  que  conociendo  la necesidad que tenía el Instituto Español Virgen del Pilar de disponer de más  aulas,  convocó  por  carta  esta  inquietud  a directivos de empresas  españolas radicadas en la República Argentina. Este pedido tuvo una respuesta   favorable   de   parte  de  nueve  de  ellos  y  así  se  pudieron  construir  seis  aulas  en  uno de  los  patios  del  colegio. Grande es el agradecimiento que el Patronato  Español  tiene  por  tan  importante  acto  de  solidaridad. Como  forma de demostrar de alguna manera este sentimiento, el pasado 18 de noviembre de 2011 se descubrió en presencia de los señores Estrella y en un muy sentido acto, una placa alusiva.

     En la actualidad, el Patronato Español respondiendo  a  las exigencias del Gobierno de la Ciudad y de la Dirección General de Escuelas de Enseñanza Privada, tuvo que presentar planos actualizados del Instituto, un plan de Mitigación de Riesgos con intimación de plazos perentorios a  cumplir  y  realizar  numerosas  obras  de  construcción, refacción y mantenimiento del edificio de la Av. Federico Lacroze 2950. Aquí se contó con la eficiente colaboración de la arquitecta Inés María Boly de Lang, de la Presidente, de la Representante Legal y de la Rectora.

     Esfuerzo, trabajo y solidaridad marcan estos primeros cien años de vida.

     Queremos agradecer a todos aquellos  que de una manera u otra colaboraron con la Institución, haciendo realidad el sueño que tuvo un grupo de mujeres españolas en el año 1912.

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